A los caracoles les gusta salir de noche. Si querés
comprobarlo, no necesitas esperar a que oscurezca. Hace este experimento.
¿Qué necesitamos?
- Varios
caracoles de jardín, vivos.
- Una
caja chata sin tapa (te pueden servir las de ravioles o pizza).
- Pape
- Tijera.
- Una
fuente de luz. Puede ser una lámpara o una linterna potente.
- Talco.
Pasos a seguir:
- Cortá en los lados de las cajas varias “puertitas”. Fijate que queden maso menos equidistantes entre si.
- Tapiza el fondo de la caja con la cartulina o el papel canson y ubica los caracoles en el centro.
- Encende la lámpara o la linterna y ponela cerca de la caja. Deja todo armado y volvé en un rato, más o menos en una media hora.
- Sí…¡los caracoles no están! Antes de buscarlos espolvorea talco en el fondo de la caja y dijate donde queda adherido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario